Los hombres son siempre los malos

Los hombres son siempre los malos

Lo que prima es ser políticamente correcto, por eso, la Administración pública aplica a ultranza el lenguaje no-sexista, aunque sea a costa de destrozar el idioma. Siguiendo esta criterio, con el beneplácito de los políticos y la aquiescencia de los sindicatos, las distintas Administraciones han emitido normas de uso de formas no-sexistas en el lenguaje administrativo, para evitar la discriminación por causas del género en el lenguaje burocrático.

Cada vez que preparo un informe me resulta muy molesto tener que ceñirme a los reglamentos que me impone la Administración para la redacción de documentos oficiales. No sólo por vagancia, ya que me obliga a escribir más palabras de las necesarias, haciendo el lenguaje mucho más redundante de lo que ya es, sino también porque creo que estos imperativos lingüísticos van en contra de mi derecho a la libertad de expresión obligándome a escribir algo de una manera que, quizá, no deseo hacer, porque cambiar una signo puede alterar totalmente el sentido de una frase. Read more